Junio - Desarrollo Sostenible

domingo, 7 de junio de 2009

#04 Criocirugía para tratar el cancer

En cáncer de próstata es donde hay más opciones de tratamiento en estos momentos. A parte de la cirugía o la resección total de la próstata, la hormonoterapia, la radioterapia externa y la braquiterapia, existe la criocirugía que consiste en congelar y destruir el tejido tumoral de la glándula prostática.

En medicina es bueno que haya el máximo de opciones para tratar un paciente. En el caso del tratamiento del cáncer de próstata esto es un hecho; ya se puede hablar de individualizar el tratamiento para cada caso, en función de parámetros como la edad, la fase tumoral y la situación general del paciente.

La criocirugía es una técnica que a través de una máquina permite llegar a temperaturas de -170 grados. Esas temperaturas se han de focalizar en puntos muy concretos como la glándula prostática. Gracias a gases técnicos como el Argón o el Helio es fácil llegar a esas bajas temperaturas en pocos segundos, y a través de unas criosondas, que son unas sondas congeladas, estas se colocan bajo control ecográfico de alta definición, lo que permite a través de un monitor localizar la zona prostática a congelar. De todas maneras, para asegurar el mejor alcance, hoy en día se congela toda la zona prostática, pese a que en poco tiempo, y gracias a las mejoras tecnológicas, se podrá focalizar con exactitud milimétrica la zona tumoral sin necesidad de congelar más allá de ese foco canceroso.

En palabras más llanas, es congelar una célula ya que, al igual que nuestro cuerpo, está formada por una gran cantidad de agua. Una vez hinchada por el efecto del hielo se calienta para que reviente, lo que permite destruir el cáncer prostático bajo supervisión visual, con la finalidad de limitar las molestias al paciente; en 48 horas el paciente se va a casa con el mismo éxito que tendría con cirugía abierta u otras técnicas como la braquiterapia.

Las criosondas se ponen por el perineo, un espacio que hay entre el escroto y el ano, que permite llegar a poner hasta seis sondas por esta zona, bajo un control constante de la temperatura y la visión en pantalla.

El cáncer prostático ya no se limita a personas mayores, y cada vez hay más diagnósticos en pacientes que no han llegado a los 50 años, especialmente por las facilidades que hay hoy para detectarlo precozmente.

Los postoperatorios y la calidad de vida que se desea para los pacientes que se han sometido a cualquier técnica para solucionar ese cáncer prostático, determinarán muchas veces la técnica a emplear, ya que nunca pueden ser tratamientos generalizados sino individualizados, y no es lo mismo los 50 años que los 80 años.

A nivel geriátrico la crioterapia está muy recomendada, al ser mínimamente invasiva, y que permite a muchos pacientes que no han respondido a otra técnica, ser tratados de nuevo sin causar excesivas molestias y limitando los efectos secundarios.

Los hombres disponen de un marcador en sangre, llamado PSA, y que mediante una simple analítica permitirá sospechar o descartar la presencia de un cáncer de próstata, o bien controlar la evolución del tratamiento para este tumor.

Más información en: Laser Medical Rent